La Montserrat gritando
La Montserrat gritando
Julio González
 
 
El beso
El beso
Julio González
 
 
Mujer Peinándose
Mujer Peinándose
Julio González
 
 

LA REIVINDICACIÓN DEL MAESTRO DEL METAL

Retrospectiva de Julio González

Poco más de sesenta años después de su muerte, El Museo Nacional de Arte de Cataluña, en colaboración con el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, organiza la retrospectiva más importante de la obra de Julio González dentro del territorio nacional. La muestra podrá verse hasta el próximo 29 de Enero ofreciendo, a través de 200 de las mejores obras del artista, un merecido homenaje al nombre olvidado del arte catalán.

A lo largo de toda la historia del arte se demuestra de manera descarada que la fama es tan cegadora como arbitraria. Muchas veces, maestros merecedores del galardón moral de ser considerados genios, quedan lejos de la luminiscente aura del reconocimiento internacional. Es el caso de Julio González, para muchos, el hombre que doblegó la voluntad del hierro para convertirlo en materia sensible.

Si bien es cierto que la escultura no fue su único campo de trabajo, ya que cultivó diversas disciplinas artísticas como la pintura, el dibujo o la creación de piezas de joyería, son las esculturas del artista las que, quizá, más puedan hablar sobre su verdadera relevancia. Es inevitable pensar en las reminiscencias y ecos de su trabajo en, por citar un ejemplo, la reconocida obra de Chillida. El “peine de los vientos” puede ser, bien mirado, una “mujer peinándose” asomada al mar…

La destreza para hacer del hierro o el bronce un material expresivo, capaz de, a través de un lenguaje abstracto, evocar la figura de una mujer o un hombre, o el complejo concepto de la maternidad, fue adquirida en el exilio mediante un duro trabajo como artesano en la industria metalúrgica. Julio González aprendió, dominando la soldadura autógena, a trazar en las coordenadas espaciales un dibujo permanente, jugando con la materia, el volumen y el éter en el que penetra.

No es de extrañar, entonces, el hecho de que éstas sean las obras centrales de una exposición más que merecida, que encuentra sus antecedentes en instituciones de la importancia del Centro Pompidou de París.

Más de 200 piezas reunidas gracias a la colaboración de museos y Galerías privadas, organizadas en siete secciones que abordan las diferentes facetas productivas del artista, alimentan la exposición, aderezada con espacios y actividades interactivas, entre las que destaca la reproducción del taller del artista. El fin último de esta recreación no es más que el intento de que se conozcan las técnicas y los instrumentos utilizados para la creación de la obra de arte en metal.

Esta cita ofrece a los amantes del diseño escultórico navegar por un imaginario repleto de híbridos humanos, figuras fantasmagóricas tan tangibles como el hierro y de paso, visitar la cuna de algunos de los mejores artistas que ha alumbrado el país.

Todos aquellos afectados por la dictadura del tiempo que no encuentren lugar para un viaje, paciencia, pues la exposición plegará alas para embarcarse en un viaje hacia la capital, acomodándose, próximamente, en el MNCARS.

Museo Nacional de Arte de Cataluña, Palau Nacional de Montjüic de Barcelona.

Del 28 de Octubre de 2008 hasta el 29 de Enero de 2009

Información y reservas: 93 622 03 75

Elisabet Benavent Ferri

 

IMPRIMIR

Copyright: arte2o -el material publicado es propiedad de sus autores.ISSN 1696-327X-

 
 
 

 

   
 
 
 
 

 

BUSCADOR :
Palabras clave:  
Fecha de aparición:

Buscar artículos anteriores al 2005